¿La ozonoterapia? ¿Qué es? ¡El tratamiento casi mágico para mitigar el dolor!

Los filtros de agua de ozono son de uso muy común en los hogares venezolanos. La capa de ozono que nos protege de los rayos ultravioleta es otro elemento que ha hecho que este término nos resulte familiar. Pero su uso en medicina es mucho más amplio de lo que conocemos, de acuerdo a la explicación de Patricia Meiss Urdaneta, médico traumatólogo y especialista en ozonoterapia, un recurso terapéutico complementario en el tratamiento y control de muchas enfermedades crónicas y patologías que se viene aplicando en Venezuela desde hace al menos tres décadas.

El estudio de los beneficios del ozono data de mediados del siglo XIX, pero sus efectos terapéuticos fueron aplicados por primera vez durante la I Guerra Mundial, cuando se usó para la limpieza y desinfección de las heridas de los soldados, refirió Meiss en el programa Salud y Bienestar, que transmite Unión Radio.

“El ozono tiene muchísimas características y propiedades. Es bactericida y germicida, por eso se usa para la purificación del agua y para la desinfección de ambientes y materiales en la industria. Pero también es un antioxidante muy potente y por eso se utiliza como recurso terapéutico. Con su aplicación en el cuerpo, se busca provocar un estado oxidativo controlado para aumentar las enzimas antoxidantes, que son las que van a lograr la magia”, agregó.

“La ozonoterapia un tratamiento netamente natural, mínimamente invasivo y con resultados que pueden ser perceptibles desde la primera sesión. No es un medicamento, y por eso sus efectos secundarios son mínimos. La respuesta dependerá del paciente mismo y de la forma en que reaccione”, aseguró Meiss.

La mezcla de ozono que se usa para fines terapéuticos – compuesta de 95 % de oxígeno y 5 % de ozono –  actúa a través de mediadores. “Cuando el ozono entra al cuerpo, reacciona con el plasma de la sangre, reacciona con los tejidos de los órganos, y es a través de esos mediadores y de la respuesta del paciente donde se van a obtener los efectos”, explicó.

El ozono aumenta la irrigación a nivel de los tejidos, promueve la liberación de oxígeno a través de la hemoglobina, es inmunomodulador – lo que quiere decir que estimula el sistema inmunológico – y tiene un efecto antinflamatorio y por ende, también analgésico, entre otros beneficios.

Hacer la vida más llevadera

La ozonoterapia puede usarse para muchísimas patologías. Para tratar estados inmunológicos alterados, estados inflamatorios, traumatismos, esguinces, tendinitis, tendinosis, infecciones, heridas infectadas; contra la enfermedad de Chron o rectocolitis ulceratiuva; para ciertas enfermedades ginecológicas, para cualquier patología de desgaste articular, sea en hombros o rodillas; en casos de bursitis, inflamaciones o meniscopatías degenerativas y hasta en pacientes con pie diabético, por solo indicar algunas. También se usa para tratamientos estéticos, ya que ayuda a aclarar manchas, a combatir la pérdida de colágeno y disminuir arrugas, y a reducir estados inflamatorios postquirúrgicos.

La Federación Italiana de Oxígeno-Ozono (FIO), por su parte, informó en su página web que el Policlínico Umberto I de Roma, Italia, ha puesto en práctica un protocolo para demostrar científicamente la eficacia de la ozonoterapia como terapia de apoyo durante la quimioterapia en pacientes con cáncer de mama.

Pero si en algo ha demostrado sus bondades, es en el tratamiento de problemas de columna vertebral. El 90 por ciento de estas patologías – y alrededor del 40 por ciento de los seres humanos ha tenido en algún momento de su vida un dolor de espalda – son susceptibles de ser tratadas de manera ortopédica, es decir, sin necesidad de intervenciones quirúrgicas, campo en el que la ozonoterapia tiene mucho para ofrecer.

“En el tratamiento con ozonoterapia de estas patologías hay niveles de evidencia A, lo que traducido significa que hay resultados muy buenos, con una mejoría muy importante”,  aseguró Meiss.

“En algunos casos se ha llegado a nivel cero de dolor. Ha habido casos de pacientes que han tenido limitación funcional y han sentido la felicidad de poder volver a bañarse solas, de no tener que depender de otros. Hay pacientes con problemas de columna que no se quieren operar o que no tienen los recursos económicos para hacerlo, y en estos casos se puede aliviar el dolor con la ozonoterapia y hacer su vida más llevadera“, agregó.

“Lo que no puede hacer es sustituir una intervención quirúrgica. Un paciente que tiene una indicación quirúrgica, con un déficit motor, no puede sustituirlo con ozonoterapia, pero puede aplicársela para mejorar el proceso postoperatorio y la cicatrización”, precisó Meiss.

Contraindicaciones

La ozonoterapia no tiene límites de edad. Puede aplicarse en pacientes desde los 18 meses hasta los 100 años, y la forma o método en que se suministre el tratamiento dependerá básicamente de la patología a tratar, aunque la más frecuente es por vía intramuscular con inyecciones prácticamente indoloras, pues se aplican con las mismas agujas usadas para la insulina.

Pero aunque no tiene efectos secundarios, no todos los pacientes pueden ser tratados con ozonoterapia. Las personas hipertensas que no estén controladas con su medicación correspondiente, pacientes inestables desde el punto de vista cardiovascular, pacientes convulsivos, los que estén tomando tratamientos a base de hierro o con anemias hemolíticas, no pueden se tratados con ozonoterapia. En estos casos estas personas deben ser referidas a los especialistas y una vez que vuelven a una condición optima, pueden hacerse la terapia.

Los únicos que no pueden ser tratados con ozonoterapia, aunque estén controlados con tratamiento médico, son los pacientes con hipertiroidismo.